Monumento a la Bandera, en Rosario.
Pullaro ponderó incluso el fortalecimiento del "sistema productivo". "No lo va a hacer a través de la especulación y el capital financiero. Por eso Argentina, y este interior que empuja todos los días, necesita obras de infraestructura, rutas nacionales en condiciones, energía, gas y electricidad para tener la potencia que necesita la industria", explicó.
Por eso, el gobernador cerró el acto con una arenga: "Tenemos que volver a López y tenemos que volver a Belgrano, tenemos que volver a esta nación soberana y a esta nación federal y exigir que los recursos que se van del interior todos los años puedan volver a las obras que nosotros necesitamos".
Antes de su discurso, Javkin recordó que Rosario asumió el legado del creador de la enseña nacional: "Belgrano entendió algo que nosotros también entendemos: que si bien los símbolos importan, mucho más importante es lo que se hace con ellos", dijo.
Tenemos que volver a López y tenemos que volver a Belgrano, tenemos que volver a esta nación soberana y a esta nación federal y exigir que los recursos que se van del interior todos los años puedan volver a las obras que nosotros necesitamos.
En su intervención, hizo referencia a los momentos más difíciles que atravesó la ciudad y aseguró que "ahora el crimen organizado sabe que en Rosario no le tenemos más miedo". "Los mafiosos saben que se los va a perseguir, que los vamos a atrapar y que van a terminar en la cárcel. Que el bien, siempre, le gana al mal", afirmó.
En el escenario estuvieron, además del gobernador, el intendente y la vicepresidenta, la vicegobernadora Gisela Scaglia; la presidenta de la Cámara de Diputados provincial, Clara García; el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la provincia, Roberto Falistocco; y la presidenta del Concejo Municipal de Rosario, María Eugenia Schmuck, entre otras autoridades.