María Eugenia Vidal es la candidata de Macri para senadora por Capital.
En el gobierno de Milei lo ven más simple: "Es el bronce o el oro, las dos cosas no, Macri tiene que elegir". Es decir, les molesta que reclame un reconocimiento político -que Milei hace cada vez que habla de él-, pero también cargos y negocios.
El cuadro de situación podría empeorar porque Milei tomó el consejo de Macri sobre el ejercicio de conducción sobre los bloques parlamentarios aliados -incluido el PRO- pero sentó a la mesa nada menos que a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, objeto de los persistentes rencores del ex presidente.
En el gobierno creen que Macri estuvo detrás del escándalo mediático por las mentiras de la ministra sobre el ataque con gas lacrimógeno de la Policía Federal a una nena, que tuvo su pico en la pelea al aire de Bullrich con el periodista Eduardo Feinmann.
Macri quiere impedir que Patricia sea jefa de Gabinete, si pasa eso lo barren del gobierno.
"Macri quiere impedir que Patricia sea jefa de Gabinete, si pasa eso lo barren del gobierno", afirmó a LPO un dirigente importante del PRO. Es que el ex presidente tiene muchas más posiciones que las que trascienden. Por ejemplo, en una de las últimas discusiones sobre estos temas, el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, le dijo a su interlocutor: "Hay tienen Aysa que se la dimos completa Macri, porque no meten gente en el directorio".
Este diputado fue a ver a Macri entusiasmado y terminó frustrado: "La gente de Aysa son profesionales que están trabajando muy bien, no mezclemos", le contestó el ex presidente. La decodificación fue: las posiciones que se consiguen son para sus amigos.
En ese contexto, dos diputados macristas ya declinaron ofrecimientos de la Casa Rosada para dar el salto al Poder Ejecutivo. Uno fue el propio Ritondo que pidió que haya un acuerdo formal entre Milei y Macri. El diputado es mencionado como ministro de Seguridad si Milei asciende a Bullrich a la jefatura de Gabinete. La ministra resiste esa posibilidad, pero no logra dar con un sucesor idóneo, su segunda se calcinó en el escándalo del video.
En la primera línea del PRO creen que entre diciembre y los primeros meses del año que viene Milei y Macri alcanzarán un acuerdo político y electoral, que implicará la definición de listas conjuntas en Capital y provincia. Esta posibilidad inquieta a los dirigentes del PRO, pero también a libertarios que apuestan a monopolizar las boletas, como los que amontona Karina Milei o la propia Bullrich, que tuvo un primer paso fallido en el Conurbano.
La extrapolación de esta posibilidad al interior del país no es sencilla, pero en el PRO ya tienen un primer diagnóstico: "En las provincias que gobernamos nosotros vamos a cerrar las listas con los libertarios y los radicales quedarán marginados y en las que gobiernan los radicales van a hacer lo mismo con nosotros".
Parece confuso porque la línea que traza el gobierno es zigzagueante, por momentos parece sin rumbo -choca y se acerca a Macri, respalda y amenaza lo que intentan construir Bullrich o Karina-, pero es coherente con la teoría del caos permanente que empuja Santiago Caputo, como método de acumulación política, de preservación del poder del presidente.