En el operativo represivo que llevó adelante la Policía de la Ciudad el
sábado pasado frente al domicilio de la vicepresidenta, a un agente se le cayeron dos cargadores con 32 balas de
una pistola 9 mm., iguales a los adquiridos por el gobierno porteño
en 2021. El testimonio de los manifestantes que los encontraron: «Pensamos que eran de goma, pero al llegar a casa a la noche descubrimos que en realidad eran de plomo», contaron a Página/12.

La legisladora porteña del Frente de Todos evidenció un estuche con 28 balas de plomo y dos cargadores que llevó un agente de la policía porteña. Los proyectiles fueron hallados por los propios manifestantes heridos. “Así como reprimieron, así como decidían quién entraba y quién no a la casa de Cristina, ahora también resulta que la policía cargaba balas de plomo, cosa que está prohibida, y encima se les caen al piso”, sostuvo Fernández. El contrato que prueba la compra de esas municiones.

La vicepresidenta le apuntó por los incidentes del sábado en Recoleta. Y le criticó un tuit. Dura respuesta: "Por cada uno de sus años de Gobierno recibió una sanción por el latrocinio brutal".
En un reportaje dijo que no hubo una defensa soviética en voz alta de los derechos humanos en Argentina. Las razones secretas de su visita, entre otros entretelones.