Tras el fallo de la Cámara Federal que habilitó el secuestro de su teléfono, Milman llevó su celular al juzgado de María Eugenia Capuchetti. Sin embargo, expresó su rechazo a que el dispositivo sea
analizado para saber si él tuvo relación con el intento de matar a la vicepresidenta y anunció que apelará ante la Cámara de Casación Penal.
También advirtió que antes de cualquier medida deberá mediar autorización de la
Cámara de Diputados.