Los liberados habían sido capturados la semana pasada por la policía provincial luego de participar de las protestas de fines de junio contra la nueva Constitución. El gobierno provincial sostiene múltiples imputaciones contra ellos, desde «sedición» y «atentado contra la autoridad» hasta «entorpecimiento del transporte», como parte de la persecución contra docentes y comunidades originarias que siguen en pie de lucha.  

El gobernador Jujuy sostuvo que esa campaña supone que si el kirchnerismo pierde las elecciones "va a haber caos, sangre y violencia". También hizo duras críticas al ministro de Economía, Sergio Massa.