Brenda Uliarte era buscada por la Justicia y fue ubicada por la Policía Federal.
La Justicia y la Policía Federal están detrás de la ruta del arma para determinar si el brasileño tuvo cómplices. La pistola "no tenía huellas" del atacante, quizás porque fue pisada por militantes durante el ataque en La Recoleta.