En el medio, dirigentes como Sergio Massa o el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermin, busca evitar la ruptura, conscientes que la ruptura sólo ayudará a que Javier Milei gane mayor caudal de votos, y bancas.
En el entorno de Máximo algunos plantean una mirada de más largo plazo: "Hay que sumar intendencias y legisladores y esperar que Milei se desgaste, ya sea en este mandato o incluso con una reelección, cuando venga el reflujo Máximo tiene que ser el eje del armado y ahí se puede dar su oportunidad de ir la la Presidencia".
Con fuertes críticas del axelismo a La Cámpora, la Legislatura suspendió las PASO en la provincia
Quienes conversan con Kicillof sostienen que no está convencido de romper. El gobernador sabe que si Milei gana en la provincia y el peronismo se divide puede quedar trunco su proyecto presidencial. El ejemplo que se agita de Antonio Cafiero es problemático. El ex ministro de Perón lanzó la Renovación, partió el peronismo bonaerense y eso le permitió después de ganar doblegar a sus rivales internos y ser gobernador. Pero no pudo llegar a la Presidencia, Menem se le cruzó en el camino.
Larroque sigue enojado porque Máximo lo corrió de la Secretaría General de La çeampora para nombrar a Lucía Cámpora, y adjudica esa operación a Tignanelli.
Como sea, las críticas del Cuervo pegan fuerte en La Cámpora, donde creen que busca ser el Aníbal Fernández de Kicillof. Un provocador profesional que no teme a las palabras fuertes. "No estamos discutiendo a Cristina, estamos discutiendo a la bandita de Máximo, un pequeño grupo que tiene intereses muy particulares", dijo esta semana y denunció que La Cámpora secuestro a la ex presidenta. "Fue un poco mucho", reconocían en la gobernación.
En La Cámpora creen que el Cuervo le pone un rencor personal a la discusión política: "Sigue enojado porque Máximo lo corrió de la Secretaría General para nombrar a Lucía Cámpora y adjudica esa operación a Tignanelli", recuerda un dirigente de esa agrupación.
Máximo Kirchner en Quilmes.
Cristina por ahora evita escalar la tensión, como demostró cuando publicó un tuit para afirmar que aceptaba el desdoblamiento que impulsó Kicillof, aunque dijo que era un "error político". El punto de quiebre de la ex presidenta con Kicillof se produjo cuando el gobernador evitó pronunciarse de manera explícita en favor de su candidatura a la presidencia del PJ. Fueron semanas incómodas en las que el gobernador se mostró del lado de Ricardo Quintela, quien se posicionaba para quedarse con el partido.
"Cristina cree que ahí Axel demostró que no está dispuesta a integrarla a su proyecto presidencial. Se preocupa más por contener a Ferraresi que a Cristina", agrega un dirigente que habla con la ex presidenta.
Cristina cree que Axel no está interesado en integrarla a su proyecto presidencial.
"Yo hubiera entendido que el gobernador tuviera una diferencia política si yo manifestaba intenciones de ir por la candidatura presidencial", razona en la intimidad Cristina, que hoy tiene rota la relación con quien fue su ministro estrella.
Del otro lado emergen reproches hacia Máximo. No saben si quiere ser candidato a presidente, si quiere ir por la gobernación o si quiere seguir sumando intendencias, envalentonado porque consiguió arrebatarle Hurlingham a Juanchi Zavaleta. Los roces de los últimos días en La Matanza y Avellaneda con pintadas y carteles de Cristina son parte las acciones de La Cámpora que molestan a todos los intendentes, no sólo a los axelistas.
Andrés "el Cuervo" Larroque.