• El ministro-candidato busca exponer las ideas y rasgos más controvertidos de su adversario.
  • El objetivo por sumar apoyo en el electorado independiente y las visitas a provincias esquivas.
La presentación cayó en el juzgado de Julián Ercoloni, un juez apuntado por Cristina Kirchner.

Rodeado de las celebridades de la derecha iberoamericana, como su amigo José María Aznar y Vicente Fox, el expresidente abandonó todo ropaje moderado. «El buenismo no paga», dijo y advirtió que será necesario avanzar muy rápido con medidas antipopulares en una eventual segunda vuelta de JxC. Cubre sobre Ucrania, tema del que no habló. Y pálpito de ganador.