Se trata de Nahuel Sotelo, quien viajó para ponerse a disposición de la Santa Sede y de la comunidad católica argentina en Italia.
En la Iglesia había llamado la atención que el Presidente no hubiera emitido siquiera un tuit y solo habló el vocero presidencial 13 días después de la internación de Francisco.
El juez federal avaló un pedido de una legisladora porteña kirchnerista para que se mantengan cuatro ex centros de detención clandestinos.
Victoria Montenegro, hija de desaparecidos, había denunciado al ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona y al secretario de Derechos Humanos, Alberto Baños.