Patricia Bullrich.
El viernes, el gobierno pidió la liberación del gendarme detenido ilegalmente por el régimen de Nicolás Maduro el pasado 8 de diciembre y cuyo paradero se desconoce.
En un comunicado conjunto, la Cancillería Argentina y el Ministerio de Seguridad expresaron "su más enérgico rechazo ante la detención arbitraria e injustificada del suboficial de la Gendarmería Nacional Argentina, Cabo Primero Nahuel Agustín Gallo, por parte de las autoridades venezolanas".
Les dolió, les dolió. Venía a cumplir una misión. Y no es que ha sido abortada la misión. Le hemos dado un golpe duro gracias a los organismos de seguridad del Estado
El texto detalla que "el día 8 de diciembre, el mencionado suboficial ingresó al territorio de la República Bolivariana de Venezuela desde Colombia, a través de un paso fronterizo terrestre, cruzando el Puente Internacional "Francisco de Paula Santander", para dirigirse a la localidad venezolana de Táchira, con el único propósito de visitar a su familia y a su pareja, con quien comparte un hijo en común".
"Desde el 10 de enero, Venezuela será abiertamente una dictadura sostenida por las Fuerzas Armadas"
"Pese a la naturaleza estrictamente personal de su visita, fue detenido de manera inmediata, sin motivo legítimo alguno y en abierta violación de sus derechos fundamentales. El Gobierno de la República Argentina exige, de forma categórica e inmediata, la liberación de nuestro funcionario. La Argentina no tolerará actos de esta naturaleza contra sus ciudadanos y deplora este tipo de prácticas que contravienen los principios esenciales del respeto a la libertad individual y la dignidad humana", agrega.
El comunicado finaliza: "Argentina actuará con toda firmeza en todas las instancias y ante todos los organismos internacionales para exigir la inmediata liberación del suboficial detenido".