La defensa del empresario patagónico terminó el alegato. Mostró terraplenes donde los fiscales decían que no existían y fotos en color de cada ruta donde la fiscalía decía que sólo había imágenes malas y en blanco y negro. Habló de los chats con José López, sólo 3 de más de 6 mil; del ingreso en la construcción, tres años antes de la candidatura de Kirchner y, finalmente, de la extorsiva persecución en la cárcel.