• Se inició una investigación penal en su contra que instruye una fiscalía de La Plata y un pedido de juicio político.
  • Buscan determinar si hubo algún delito en torno a la decisión que liberó al puntero del PJ.
  • Las rèplcias del escandaloso fallo persistían en el fuero penal de La Plata.
  • Raúl Pérez y Julio Alak, apuntados como los operadores políticos que presionaron sobre los jueces.

Los liberados habían sido capturados la semana pasada por la policía provincial luego de participar de las protestas de fines de junio contra la nueva Constitución. El gobierno provincial sostiene múltiples imputaciones contra ellos, desde «sedición» y «atentado contra la autoridad» hasta «entorpecimiento del transporte», como parte de la persecución contra docentes y comunidades originarias que siguen en pie de lucha.