Pese a que cuando fue detenido, en 2018, la entonces ministra Patricia Bullrich lo presentó como uno de los grandes narcos del país, a Federico Marín le habían concedido la detención domiciliaria, tras ingresarlo al programa de Protección de Testigos. Como era de prever, en febrero pasado se fugó y este domingo murió en un aparente enfrentamiento con la Policía Federal. En calidad de arrepentido, Marín había participado de una maniobra del gobierno de Mauricio Macri, que incluyó al falso abogado Marcelo D’Alessio, para ocupar un juzgado clave en Corrientes.

El exministro de Seguridad y Justicia porteño ya faltó a otras dos convocatorias anteriores en el marco del proceso que se lleva adelante contra los miembros de la Corte. Si no concurre este martes, los diputados recurrirán a la justicia. Está apuntado por la filtración de sus chats con Silvio Robles, la mano derecha de Rosatti, durante las negociaciones que derivaron en fallo del máximo tribunal a favor de CABA por la coparticipación. 

Tras lanzar una batería de medidas para aliviar el impacto de la devaluación, el ministro de Economía se reúne con Lula en Brasil y luego vuelve al país para ponerse el traje de candidato. Los tercios, las alianzas para una segunda vuelta y el factor Milei. «Nosotros le cuidamos los votos en la primaria. Ahora que se los cuide él», dicen en su entorno sobre el libertario.

Quizás sea inútil, y pérdida de tiempo, sumarse a los muchos análisis circulantes sobre el Gritón Despeinado que recibió más votos en las recientes PASO. El análisis, en todo caso, esta columna cree que es mejor orientarlo hacia otros aspectos más o me…