El primer gesto de rechazo al expresidente fue de un canillita, que se negó a darle la mano. Después otros vecinos que pasaron por el lugar también exhibieron su disgusto. «Danos de comer con lo que te robaste», le dijeron.
El primer gesto de rechazo al expresidente fue de un canillita, que se negó a darle la mano. Después otros vecinos que pasaron por el lugar también exhibieron su disgusto. «Danos de comer con lo que te robaste», le dijeron.