El binomio peronista que encabeza el gobernador obtuvo casi el 72% de los votos, sobre el frente opositor vinculado a Juntos por el Cambio, que sólo alcanzó 18 puntos. «Gran victoria de Formosa», celebró el mandatario.
Lo que dicen de insfrán, en los medios
El binomio peronista que encabeza el gobernador obtuvo casi el 72% de los votos, sobre el frente opositor vinculado a Juntos por el Cambio, que sólo alcanzó 18 puntos. «Gran victoria de Formosa», celebró el mandatario.
El binomio peronista que encabeza el gobernador obtenía casi el 72% de los votos, sobre el frente opositor vinculado a Juntos por el Cambio, que sólo alcanzó 18 puntos. «Gran victoria de Formosa», celebró el mandatario.
Siete de cada diez formoseños refrendaron la gestión del gobernador, que accedió a un nuevo mandato, el octavo desde que llegó por primera vez al poder en 1995. «Voy a seguir todo el tiempo que el pueblo quiera», aseguró, en un mensaje dirigido a la Corte. La oposición, que había intentado impugnar la elección, se lamentó de que el máximo tribunal no suspendiera los comicios. «Nos abandonaron», se quejaron. La participación llegó al 80 por ciento del padrón.
Los principales referentes del peronismo saludaron la contundente victoria del gobernador, quien se presentó por la reelección y alcanzaba una diferencia irremontable respecto de sus contrincantes.
El controvertido mandatario gobierna desde 1995. Su postulación fue judicializada, sin éxito. La oposición, partida, quedó a 50 puntos de distancia.
El binomio peronista que encabeza el gobernador obtenía casi el 74% de los votos, escrutadas el 20 por ciento de las mesas, mientras la Confederación Frente Amplio Formoseño conseguía el segundo lugar con el 15.
El mandatario peronista asumió en 1995 y busca su séptima reelección.
El gobernador, que busca su octavo mandato consecutivo, afirmó que seguirá en el poder "hasta que el pueblo diga".
Casi medio millón de formoseños y formoseñas irán a las urnas para elegir gobernador. Insfrán buscará ratificar la hegemonía local del peronismo, que no bajó del 70 por ciento en las últimas tres elecciones. Enfrente tendrá a una oposición dividida. El radicalismo y el PRO cerraron sus campañas con críticas al máximo tribunal por no haber intervenido en los comicios.