Desde el entorno del ex senador por Río Negro, por lo pronto, relativizaron las versiones al respecto. "No hubo contacto con el Presidente electo ni tuvo ningún ofrecimiento oficial", le dijeron a este medio.
A Randazzo, en cambio, se le atribuye haber cultivado un diálogo particular con Milei durante los últimos dos años, bajo el imperativo de las rutinas parlamentarias. Pero en los pasillos del Congreso advirtieron que al chivilcoyano "no le gusta lo legislativo" y "se siente más cómodo con responsabilidades en el Ejecutivo".
Con un peronismo sin cabeza, todos tratan de ser el socio peronista de Milei
Por eso, suponen que el ex ministro de Transporte durante el segundo mandato de Cristina podría recalar en el gabinete de Milei y no al frente del recinto. "No me imagino a Randazzo negociando con La Cámpora las leyes que pide Milei", graficó un diputado, y agregó: "no se va a autoflagelar".
Dos legisladores de la bancada de PRO explicaron a LPO que "Randazzo no puede presidir la Cámara porque no tiene ni un solo diputado en su bloque". "Es puro humo", se animó uno de ellos, mientras que su colega contrapuso que Ritondo aportaría al bloque libertario alrededor de 50 diputados macristas.
Las objeciones contra la suerte de Pichetto, según el macrismo, estarían cifradas en su afinidad con Sergio Massa antes que con Milei. "Sin olvidar que era larretista", soltaron desde un despacho bullrichista.
La pelea por la conducción de la Cámara es clave, además, porque quien maneje los hilos tendrá que entenderse con el Ministro del Interior, funcionario que lleva la relación con los gobernadores, para construir los consensos que demanden las iniciativas.
Quien suena para viceministro del Interior es Sebastián García de Luca, que ya ocupó ese puesto durante el macrismo cuando la cartera era conducida por Rogelio Frigerio. De Luca ahora llega de la mano de Patricia Bullrich, de quien fue jefe de campaña en la provincia, y funcionaría tanto de ariete con el peronismo como con los 10 gobernadores de Juntos.
El acercamiento de Milei al peronismo representaría un desafío a la autoridad de Mauricio Macri, que por estas horas intentar ser el único canal de contacto entre los gobernadores de Juntos y el libertario. A través de Randazzo o De Luca, el libertario podría eludir la mediación del ex Presidente en el diálogo con los mandatarios provinciales.