De todas maneras, las dos definiciones trajeron roces. En el caso del Congreso, porque hay dirigentes del interior del radicalismo que observan cómo De Loredo trata de zafar de la sociedad con Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti. "Si pudiera, saldría a decir que está más cómodo con Cornejo que con Lousteau", dijo un diputado de la UCR.
Tensión que se traslada a la interna nacional del radicalismo por dos delegadas cordobesas responden a De Loredo: Elina Etchart y Sofía Aguad, la hija del exministro. Si las fricciones se acentúan, los votos de ambas están en duda. Sobre todo, si De Loredo logra sostenerse en la jefatura del bloque por el respaldo de Cornejo y Valdés.
Mientras tanto, en el microclima cordobés afloraron rispideces entre De Loredo y el espacio que responde a Mario Negri, ya retirado del Congreso. En la tarde del miércoles y, más aún después de la reunión de legisladores provinciales electos del martes, hubo fuertes cruces entre el negrismo y el deloredismo.
De Loredo se quedó con el control del bloque de la UCR, metió a Alejandra Ferrero como jefa del interbloque, negoció con el veterano Miguel Nicolás la silla del jury y tomó el control también de la bancada radical que asume este jueves en el Concejo Deliberante con Elisa Caffaratti. Además de acordar las dos secretarías legislativas y estar en pugna por el manejo del foro de intendentes radicales y la presidencia del partido en 2024.
En todos los casos, en tándem con el riotercerense Marcos Ferrer.
"Están locos, se quieren quedar con todo. Ni (Ramón) Mestre se animó a tanto. Por lo menos, cuando ‘Ramoncito' hacía esto y se quedaba con todo, era porque había ganado la intendencia. Acá ni eso", se quejó una fuente del negrismo a este sitio.
De arranque, el bloque radical en la Unicameral ya se partió porque el alfonsinista Dante Rossi también se enfureció con De Loredo y abrirá una bancada de dos integrantes junto a Sebastián Peralta, un dirigente radical del norte provincial.
Por último, y como para que la tensión se extienda fuera los límites del radicalismo, un intendente deloredista se despachó con una advertencia que altera la sociedad cordobesa con el juecismo en la proyección 2027: "el año que viene, Rodrigo vuelve a recorrer la provincia".