En el oficialismo, suelen desmerecer los planteos de Macri y reducen sus objeciones a la búsqueda de "cargos" para los suyos. "No se trata de cargos porque, por todo lo que votamos, no nos tendrían que garpar con un director de YPF sino con toda YPF", indicó un legislador, y agregó: "acá hay que entender que nosotros queremos construir un proyecto político, estamos reclamando que nos hagan socios y eso les da vértigo".
La lectura de Macri, según su entorno, es que Milei se va a quedar, a la larga, con la representación del espacio de la derecha y la centroderecha en el país pero aspira a que lo que construyó se integre a un cogobierno. Lejos del altruismo, la apuesta es una jugada por el poder: LPO informó que el avance del exmandatario contra Caputo se produjo cuando la SIDE mandó un apoderado a solicitar información sobre la causa de espionaje que involucraba a ex funcionarios de Cambiemos y retozaba en el juzgado de Marcelo Martínez de Giorgi.
En la Cámara Baja también comentaron a LPO que la impugnación de Macri al juez Ariel Lijo podría resolverse con la postulación de alguien que sea de su agrado, como Germán Garavano. "El interbloque es un primer paso", enfatizaron.
Pero la integración parlamentaria tiene otros significados para el MID y para los despachos más silvestres de la tropa libertaria.
Zago fue expulsado de la bancada oficialista después del ataque de Karina y Menem contra Marcela Pagano por asumir la presidencia de la Comisión de Juicio Político. Hasta ese momento, el ex legislador porteño había tenido que lidiar con el desorden de los diputados pero había resistido los embates del riojano.
Su partida junto a María Cecilia Ibáñez y Eduardo Falcone terminó siendo un alivio, al tiempo que le dio autonomía y visibilidad política al trío. Mientras los libertarios se consumían en internas y explosivos papelones, los del MID emergieron como un bloque que podía contener y refugiar a los disconformes con la conducción de Bornoroni y Menem, un riesgo que Zago evitó correr contraofertando la idea del interbloque.
De hecho, en un despacho que todavía integra LLA reconocieron que fue Zago quien primero propuso la conformación que se discute ahora. Y hasta se dio el lujo de rechazar, como reveló LPO, el desesperado pedido para que regrese de parte de quienes lograron echarlo, Menem y Bornoroni. "Si yo vuelvo, te tenés que ir vos", llegó a decirl al cordobés.
La invitación de Milei probablemente derive en otro desenlace. En el Congreso calculan que "el presidente del interbloque debería ser un PRO solvente en cuestiones parlamentarias". "Este es el primer paso para el frente electoral del año que viene", resumen.
Los macristas, por su parte, imaginan diversos escenarios, con Ritondo como protagonista. El dirigente de Mataderos contaría con tres opciones: podría asumir la conducción del interbloque y designar como relevo suyo al frente del PRO a alguien de su confianza; podría ceder la jefatura del bloque a un delfín de Patricia Bullrich; o podría optar por la solución Mario Negri, que sería la de liderar bloque e interbloque.
Al cierre de esta nota, era todavía una incógnita con qué expectativas iría Bornoroni a la cita.