A cambio del take over de su gobierno, Macri le ofreció 15 millones de dólares para lo que queda de la campaña y la fiscalización, luego del fallido aporte de Luis Barrionuevo. Con el corrimiento de Carlos Kikuchi de la organización de la campaña, de los fiscales se encargarán Sebastián García de Luca, que coordinó la campaña bonaerense de Bullruch, y Dietrich.
Preocupado por las encuestas, Milei quiere cambiar su equipo de armado político
Milei entregó su eventual gobierno a cambio de este apoyo y se expone a una fractura en su propio frente libertario. No sólo entregó el área de Seguridad que iba a controlar su vice Victoria Villaruel, sino que se arriesga al portazo de Emilio Ocampo, quien iba a manejar el Banco Central. Ocampo ya hizo saber que se irá si Milei baja las banderas de la dolarización, una propuesta que ya fue rechazada por personajes como Sandleris.
El libertario quiere que no haya dirigentes del PRO visibles en su campaña, que para lo que queda hasta al ballotage consistirá en visitas sorpresa a comercios como la que hizo a la fábrica de FelFort, caravanas multitudinarias en pueblos y apariciones en los medios. Milei no quiere que hablen en su nombre sus nuevos aliados del PRO, y sus voceros serán solo Diana Mondino, Guillermo Francos y Villaruel, ente otros.
En el PRO, en tanto, creen que Macri se manejó de manera brutal y que conducirá a Milei a la derrota si sigue apareciendo como hizo este viernes. Si Macri se queda guardado, creen que tienen chances pese a que ven la elección muy difícil.