Tal como presionó el kirchnerismo, condenaron la "proscripción" de Cristina Kirchner.
Fue uno de los pedidos de la Argentina. El texto contó con el apoyo de Alemania, Francia, Brasil, España y México.
Diplomáticos kirchneristas hicieron circular un documento que firmaron unos 400 funcionarios de carrera. Hay críticas porque se incorporaron palabras que no estaban el texto inicial y otras porque quienes no adhirieron temen castigos.
El texto lleva la firma de Alberto Fernández y de sus pares de Colombia, México y Bolivia. Fue leído por Gabriela Cerruti en una sorpresiva conferencia de prensa sin preguntas.