"Esto no es casual. Hay que leer juntas la falta de reacción de Mondino y las declaraciones de Battaleme sobre no confrontarlos militarmente. Increíble que alguien que maneja la Defensa diga eso. Es resignar el reclamo por Malvinas. Así de simple", insistió la fuente diplomática visiblemente enojada por la posición oficial.
Es una vergüenza. Le salió la veta cordobesa de querer hacerse la graciosa con el único tema sagrado que tenemos en la política exterior
La entrevista a la que se refiere es en Def el pasado 23 de diciembre en la que el Secretario de Asuntos Internacionales del ministerio de Defensa, Juan Battaleme, plantea: Hay una dimensión bilateral que es la cuestión Malvinas. Inevitablemente Gran Bretaña y Argentina van a tener una disputa ahí, pero hay que mantenerla en un canal de cooperación y no meter actores extrarregionales en la Región. Inglaterra es el segundo presupuesto militar occidental, más grande que el de Rusia".
El Gobierno se niega a cuestionar la visita de Cameron a Malvinas: "no tenemos por qué opinar"
"Nosotros, militarmente, no tenemos que caer en lo que muchos desean, que es amenazar militarmente al Reino Unido, porque ahí perdemos. Tenemos que encontrar la manera de que nuestras FF.AA. cooperen más y generen un entorno de seguridad común y, finalmente, desarrollar los medios y capacidades para que en la Antártida se mantenga el status quo. Ahí tenemos que ser claros", propone.
Esta fuente retruca: "¿Un canal de cooperación en Defensa con la potencia ocupante de las Malvinas? ¿Y le preocupa Iran en Bolivia? Este tipo no tiene el más mínimo sentido de nacionalismo. Es lo más cipayo que leí en años". "Si hay algo que tiene esta disputa es que no es bilateral. Argentina la lleva a todas las instancias multilaterales que puede. ONU y OEA todos los años. Más Unasur, Celac, Unión Europea, etc. La Resolución 2065 es de la ONU. No bilateral", insiste.
Por estas horas, son muchos los diplomáticos que no lograr entender lo que pasa por la cabeza de Mondino y se preguntan si alguien cercana la está asesorando en este tema tan sensible. En ese contexto, apuntan a Mariana Plaza, "ministra de segunda clase" que es embajadora en Reino Unido (aún no salió el decreto) y, según sus colegas de carrera, era la cuarta en la embajada y no tiene experiencia ni capacidad profesional y su único mérito es ser "servil e incapaz de oponerse al acercamiento a los ingleses a costa de resignar Malvinas".
A su vez, la Secretaria de Asuntos de Malvinas es Paola Di Chiaro, una dirigente del PRO que parece no tener demasiada injerencia en el día a día de la relación bilateral.
Lo cierto es que la manera en la que Mondino plateó su posición ante la visita de Cameron forma parte de un gobierno que eludió el tema en la bilateral en Davos y no tiene el reclamo como prioritario en la relación con Gran Bretaña, algo que rompería con décadas de diplomacia.