"No está arrepentido de su renuncia, no creo que deba estarlo", subrayó Antonio Aracre, tras la reunión con el economista.
La publicó The New York Times. Afirma que Hezbollah había establecido una célula para realizar los ataques y rechazó las sospechas de que funcionarios argentinos o iraníes en Buenos Aires hubieran estado involucrados.
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo contó cómo intercedió para que el Presidente y la vice se conectaran.