María Eugenia Capuchetti, la magistrada a cargo del caso, le tomó declaración testimonial a la vicepresidenta, pero CFK no pudo aportar datos porque en el momento no advirtió el ataque. El peritaje de la pistola determinó que estaba apta para disparar, pero que Fernando Sabag Montiel no corrió bien la corredera por lo que milagrosamente no se produjo el disparo. La hipótesis de los investigadores es que el detenido actuó solo. Por ahora, está imputado por homicidio agravado en grado de tentativa y afrontaría una pena de entre 10 y 15 años de prisión. En su teléfono celular se hallaron imágenes vinculadas el neonazismo.

Rodeado de moscas, bolsas de basura y hasta un lavamanos a punto de caerse caracterizan a una vivienda desordenada, y "no por el allanamiento".
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas repudió el ataque a la vicepresidenta y apuntó contra "diversos dirigentes" y "organismos estatales".