La actriz pasó a la historia con una creación entrañable y querida, pero décadas después fue tentada por el kirchnerismo para competir con Mirtha Legrand.
El Presidente fue el único orador, sin Cristina ni Máximo Kirchner. Tampoco hubo referentes de La Cámpora y el ministro "Wado" de Pedro se quedó en su oficina. Massa llegó más tarde.