La causa había sido cerrada en 1978 como un accidente de tránsito. Anularon ese fallo por "cosa juzgada írrita". El prelado recibía amenazas tras denunciar en el Vaticano las violaciones a los derechos humanos.
Para fomentar que 700 mil beneficiarios terminan sus estudios, los centros educativos emitirán las constancias que hasta ahora controlaban los movimientos sociales.