La empresa y su CEO, Paolo Rocca, estaban acusados por accionistas extranjeros que perdieron plata con la caída de la acción por el escándalo de coimas.

El oficialismo había denunciado a Ramos porque en Diputados declaró no tener relación con el ministro porteño Marcelo D’Alessandro, pero los chats filtrados revelaron que ambos mantenían un vínculo cercano y de larga data, favores irregulares incluidos. En apenas tres días, el fiscal Marijuán descartó la denuncia, argumentando que sus dichos no inciden en el juicio político a la Corte y que la difusión de «las supuestas conversaciones» entre Ramos y D’Alessandro provendrían de espionaje ilegal.

El oficialismo había denunciado a Ramos porque en Diputados declaró no tener relación con el ministro porteño Marcelo D’Alessandro, pero los chats filtrados revelaron que ambos mantenían un vínculo cercano y de larga data, favores irregulares incluidos. En apenas tres días, el fiscal Marijuán descartó la denuncia, argumentando que sus dichos no inciden en el juicio político a la Corte y que la difusión de «las supuestas conversaciones» entre Ramos y D’Alessandro provendrían de espionaje ilegal.

El oficialismo había denunciado a Ramos porque en Diputados declaró no tener relación con el ministro porteño Marcelo D’Alessandro, pero los chats filtrados revelaron que ambos mantenían un vínculo cercano y de larga data, favores irregulares incluidos. En apenas tres días, el fiscal Marijuán descartó la denuncia, argumentando que sus dichos no inciden en el juicio político a la Corte y que la difusión de «las supuestas conversaciones» entre Ramos y D’Alessandro provendrían de espionaje ilegal.

El oficialismo había denunciado a Ramos porque en Diputados declaró no tener relación con el ministro porteño Marcelo D’Alessandro, pero los chats filtrados revelaron que ambos mantenían un vínculo cercano y de larga data, favores irregulares incluidos. En apenas tres días, el fiscal Marijuán descartó la denuncia, argumentando que sus dichos no inciden en el juicio político a la Corte y que la difusión de «las supuestas conversaciones» entre Ramos y D’Alessandro provendrían de espionaje ilegal.