Ambos se reunieron este martes. Si bien dejaron trascender que el encuentro fue «bueno», no hubo foto ni definiciones, aunque este jueves podría llegar el anuncio. El extitular del Banco Central durante la primera etapa del gobierno de Mauricio Macri, de todos modos, puso varias condiciones: que no haya gradualismo y designar a todo el gabinete económico. Al menos hasta octubre, sería el vocero en la materia de la candidata. 

El exministro de Seguridad y Justicia porteño ya faltó a otras dos convocatorias anteriores en el marco del proceso que se lleva adelante contra los miembros de la Corte. Si no concurre este martes, los diputados recurrirán a la justicia. Está apuntado por la filtración de sus chats con Silvio Robles, la mano derecha de Rosatti, durante las negociaciones que derivaron en fallo del máximo tribunal a favor de CABA por la coparticipación. 

Pese a que cuando fue detenido, en 2018, la entonces ministra Patricia Bullrich lo presentó como uno de los grandes narcos del país, a Federico Marín le habían concedido la detención domiciliaria, tras ingresarlo al programa de Protección de Testigos. Como era de prever, en febrero pasado se fugó y este domingo murió en un aparente enfrentamiento con la Policía Federal. En calidad de arrepentido, Marín había participado de una maniobra del gobierno de Mauricio Macri, que incluyó al falso abogado Marcelo D’Alessio, para ocupar un juzgado clave en Corrientes.

En el acto en el CCK el mandatario lamentó que a los negacionistas «parece que les va bien» y cuestionó que para esos sectores «el verdadero secreto parece ser cómo algunos acumulan dólares y riquezas mientras otros se mueren por falta de agua». Calificó como «inadmisible» que «en el siglo XXI a los seres humanos les falte el agua para vivir», una problemática que no sólo atribuyó al cambio climático sino también a la «falta de reacción». 

Tras lanzar una batería de medidas para aliviar el impacto de la devaluación, el ministro de Economía se reúne con Lula en Brasil y luego vuelve al país para ponerse el traje de candidato. Los tercios, las alianzas para una segunda vuelta y el factor Milei. «Nosotros le cuidamos los votos en la primaria. Ahora que se los cuide él», dicen en su entorno sobre el libertario.