La portavoz de Alberto Fernández se definió "bastante afable" pero volvió a dar clases a los acreditados de Casa Rosada. Y dijo que su rol es "para que se terminen las fuentes y las versiones en off".
Lo afirmó después de que diputados opositores le pidieran a Axel Kicillof derogar el protocolo de uso de teléfonos móviles en prisión instalado en pandemia.