Después de la visita de Alberto Fernández a Milagro Sala, y aprovechando el debate sobre la administración de los planes sociales, la estructura judicial que responde a Morales profundizó su asedio a las organizaciones populares. Página/12 recorrió distintos barrios de la provincia y recogió la palabra de dirigentes y militantes sociales, quienes relataron las modalidades con que son perseguidos por movilizarse para conseguir comida para merenderos o reclamar por derechos básicos. «Parece que luchar es un crimen», dicen.

Más allá de las diferencias políticas, las organizaciones del FdT y de la izquierda acordaron movilizar de manera conjunta el jueves próximo para responder la ofensiva que escaló en los últimos días. Hubo más de 40 allanamientos a
comedores populares y viviendas de militantes barriales en Jujuy, Ciudad de Buenos Aires, Provincia, Chubut y Santa Fe, ingresos violentos y escuchas a los militantes.

La nueva ministra de Economía ya había advertido que es un tema que aún está en discusión.