La consultora Alejandra Rafuls junto a Mónica Gutiérrez en un evento.
LPO reveló semanas atrás que Rafuls y su marido Jorge Gandara, ambos muy cercanos al histórico operador radical Enrique "Coti" Nosiglia, están asesorando a Caputo en la toma de control de los servicios de inteligencia. Un nombre que se cruza en esa historia es el de José Luis Vila, un histórico hombre del Coti que fue designado secretario de Estrategia Nacional y trabajó en la creación de las nuevas agencias de la SIDE.
Rafuls es muy cercana al juez Ariel Lijo y maneja desde siempre la comunicación del intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, que pese a estar denunciado por violación, se mantiene en su cargo .
La casta prehistórica al auxilio de Milei
El rol de Vila en la Secretaría de Inteligencia (aunque no la integre formalmente) y el de Rafuls en el manejo de la pauta están vinculados porque como contó este medio los fondos reservados de la SIDE son descriptos en la política como el mecanismo elegido por Santiago Caputo para el vínculo con medios, periodistas, influencers libertarios y las milicias digitales, que el gobierno utiliza para hostigar a opositores y periodistas independientes..
El peso de esta asesora de prensa en el gobierno quedó muy evidencia en estos días, después de facilitar un encuentro entre Caputo y el sindicalista peronista Víctor Santa María, dueño de varios medios de comunicación y histórico amigo de la consultora. En diálogo con LPO, Santa María negó el encuentro.
El líder del Suterh viene atravesando un conflicto salarial con sus trabajadores de Página/12 y del canal de noticias IP. Por este conflicto, el canal estuvo más de un mes sin salir al aire, pero luego de ese encuentro que niega, IP volvió a salir al aire. Santa María también enfrentó críticas en el bloque de diputados peronistas porque Gisela Marzziota demoró su presencia en la sesión clave para derogar los fondos reservados de Santiago Caputo.