Jonathan Morel, su expareja y su socia cobraron entre diciembre y agosto pasados 7 millones de pesos de Caputo Hermanos, firma vinculada a Luis Caputo, exministro de Mauricio Macri. Los pagos se realizaron por supuestos trabajos de una carpintería recién creada, con al menos dos facturas que llevaban el número 00000001. Hasta ahora, Morel sólo había reconocido un pago de 1,7 millón, pero los investigadores accedieron a más movimientos de dinero. El interrogante aún abierto es si existe vinculación entre Revolución Federal y el intento de asesinato de la vicepresidenta.

Rechazó así un pedido del senador Oscar Parrilli. Antes la jueza Capuchetti se había negado a incluir a ese microgrupo de ultraderecha en la causa por el atentado a la vicepresidenta.
Dicen que no hay "vinculación" con las personas "imputadas" por el ataque. Se cae así la teoría de la "instigación" que impulsaba la defensa de la vice.

La jueza que lleva la causa por el ataque a la vicepresidenta, María Eugenia Capuchetti, rechazó investigar también a Revolución Federal y consideró que por el momento no se puede relacionar a esa violenta organización con el intento de magnicidio. Ahora debe definir el camarista Llorens. Mientras, la Policía de Seguridad Aeroportuaria inicia el análisis del teléfono de Agustina Díaz, una de las cuatro personas detenidas.