Los incidentes protagonizados por militantes oficialistas en Recoleta muestran que la vicepresidenta decidió sumar una nueva vía a la estrategia de victimización para apoderarse definitivamente del Frente de Todos.
El Presidente levantó el perfil en las últimas horas y este viernes trazó un acto para pegarse a la agenda del ministro de Economía.
En medio de la interna oficialista, la central hizo malabares para no apuntarle a la Rosada. Las cuentas pendientes.
Cuando el juez Villena decidió incautar el avión, hubo hasta insultos para Alberto Fernández. Con los días, en Caracas, armaron una campaña de tono humanitario y testimonios d las familias de los tripulantes de la aeronave retenida en Ezeiza.
Habló de "agoreros que dividen y siembran desánimo solo en procura de sus mezquinos intereses" y se refirió a presiones devaluatorias de grupos de poder.