Hugo Antonio Moyano, Axel Kicillof y Facundo Moyano.
Mientras tanto, Kicillof comenzó a sumar dirigentes que antes reportaban a Máximo. Los intendentes Mario Secco (Ensenada) y Jorge Ferraresi (Avellaneda) juegan alineados con el gobernador. Lo mismo los ex dirigentes de La Cámpora, Andrés Larroque y Mariano Recalde. Según pudo saber LPO, Larroque pasó a saludar por el despacho de Kicillof cuando estaba reunido con Moyano.
Máximo llegó al PJ bonaerense impulsado por Martín Insaurralde. Fue un desembarco complejo que no transitó los canales institucionales y que obligó a renunciar a la conducción del partido. Eso generó tensiones con varios intendentes del conurbano que finalmente aceptaron la llegada de Kirchner y renunciaron a sus cargos. En soledad quedó Fernando Gray (Esteban Echeverría) en una cruzada judicial que escaló hasta la Corte Suprema.
Meses atrás, Máximo le adelantó a un grupo de intendentes del conurbano que llamaría a elecciones internas del partido a pesar de tener mandato hasta 2025.
Claro que por entonces el escenario era otro: Insaurralde todavía conducía a un grupo importante de alcaldes del peronismo y no era investigado por la Justicia luego por las fotos en un yate en Marbella junto a la modelo Sofía Clerici.
La tensión entre Secco y Máximo genera ruidos en la interna del peronismo bonaerense
Durante la reunión en La Plata, Moyano y Kicillof conversaron algunas cuestiones de la empresa Aubasa. El sindicato de peajes lleva adelante un proceso de reconversión laboral que seguirá siendo de transformacion y nuevas oportunidades.
El sindicato mantiene un fuerte enfrentamiento con el presidente de Aubasa, el massista Ricardo Lissalde. Las diferencias con Lissalde llevaron al sindicato a realizar varias medidas de fuerza.
El funcionario ocupa el segundo lugar en la lista de diputados por la Séptima Sección (centro de la provincia) y tiene claras chances de ingresar a la Legislatura. Su reemplazo probablemente haya sido otro de los temas de la reunión en Casa de Gobierno.