Eduardo Hecker estaba en Catamarca cuando se enteró, minutos antes de un evento institucional, que sería reemplazado por Silvina Batakis, a su pedido.
Con excepción de la asunción de Batakis, el jefe de Estado no tuvo actividades públicas. Hermetismo, reuniones privadas con Cristina y Massa, y la frase que incomodó en algunos despachos: "El Presidente está en control".