La senadora Anabel Fernández Sagasti minutos antes de levantarse de la reunión de la comisión.
La confusión en La Libertad Avanza parecía ser total. Mientras se definía la expulsión del bloque de Francisco Paoltroni , el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, admitió en declaraciones a CNN Radio que había "conversaciones" con el kirchnerismo para ampliar la cantidad de miembros de la Corte Suprema.
"Claramente hay que decirle a la ciudadanía que, para que un juez de la Corte tenga el pliego aprobado, se necesitan los dos tercios, o sea, se necesitan 48 votos. Dentro de la debilidad parlamentaria de La Libertad de Avanza tenemos diálogo con todos los sectores del Senado", había argumentado.
En los pasillos del Congreso confirmaron a LPO que, frente a la debilidad del bloque libertario, senadores de los bloques aliados habían asumido la tarea de juntar los votos para Lijo. Pero como Macri se opone a Lijo esto deja en una situación incómoda a los del PRO.
Frente a la debilidad del bloque libertario, senadores aliados se hicieron cargo de las negociaciones para conseguir los votos. Pero como Macri se opone a Lijo esto deja en una situación incómoda a los del PRO.
El rumor es que sus interlocutores por el peronismo serían Mayans, apuntado por Cristina en las últimas 48 horas, y el sanjuanino Sergio Uñac. Mayans se ahorró nuevos cachetazos y se fue a Formosa, por lo que no estuvo este miércoles en el Senado.
Sin embargo, todo habría empezado a naufragar por la estocada de Macri contra Caputo y el mazazo de Cristina sobre el formoseño. "Nos estamos haciendo cargo de conseguir los votos nosotros pero no sabemos cómo termina", dijó a LPO un senador aliado del Gobierno, mientras García-Mansilla respondía preguntas de los opositores en el Salón de las Provincias.
Esa situación incomodaba sobre todo al kirchnerismo, que aparecía como sustento de Lijo sin considerarlo un magistrado propio. "Lijo es el candidato del gobierno y nosotros, desde el peronismo, queremos votar uno nuestro porque somos 33 para llegar a los dos tercios", repetían casi todos los despachos de UP.
El jefe de bloque libertario, Ezequiel Atauche.
La excepción provenía de los senadores que, tal como informó LPO , están dispuestos a votar los pliegos como vienen, en acuerdo con los gobernadores. "Mayans y los senadores de los gobernadores vendían que tenían los votos pero no era tan así", acusaron desde el oficialismo.
Por otro lado, uno de los aliados del gobierno advirtió que ningún libertario estaba juntando las firmas para el dictamen de Lijo, descansando en el compromiso de los senadores con los que el juez charló. "Es el candidato el que trabaja en sus apoyos de forma autogestiva", admitió este senador.
Mayans y los senadores de los gobernadores vendían que tenían los votos pero no era tan así.
Pero la preocupación central pasaba por el desapego del gobierno para conseguir el respaldo al dictamen de García-Mansilla. "No hay que olvidarse que algunos están rosqueando la firma del dictamen de Lijo pero nadie sabe quién carajo va a firmar por García-Mansilla y el gobierno pretende que todo sea un combo", afirmó a LPO ese mismo senador.
Como sea, el desconcierto llegó a su punto máximo cuando García-Mansilla admitió que no conocía al presidente Javier Milei y que la postulación se la había ofrecido Santiago Caputo.