El Presidente apoyó a la vice y reiteró la necesidad de llevar adelante una reforma judicial. «Que el presidente de la Corte Suprema sea, al mismo tiempo, el presidente del Consejo de la Magistratura y se haya erigido en tal función poniendo en vigencia una norma derogada y votándose a sí mismo, solo deja en evidencia su desapego a la ley y a elementales normas éticas», afirmó.

Son datos de un estudio nacional de Ricardo Rouvier, un consultor cercano al kirchnerismo.

La vicepresidenta da cuenta del cambio que sufrió el máximo tribunal de Justicia: de una «Corte ejemplar», en 2003, con la llegada de Néstor Kirchner, a la actual formación, con fallos anticipados en los medios de comunicación. «Hay un Poder Judicial devenido en partido político y protector del macrismo, que coloca «a los ciudadanos y ciudadanas en situación de libertad condicional», afirmó.