Previo al encuentro, la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich volvió a cuestionar el operativo montado el sábado por el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, frente a la casa de Cristina Kirchner en el barrio de la Recoleta.
Lo que dicen de Macri en los medios
«Cada vez que el macrismo tiene a su cargo una fuerza de seguridad la usa para reprimir y castigar a los que piensan distinto», afirmó Mariano Recalde. El espacio consideró al ministro de Justicia y Seguridad porteño responsable del operativo policial …
Antes del almuerzo, la exministra de Seguridad volvió a apuntar contra el jefe de Gobierno porteño por la actuación de su policía en Recoleta, a la que consideró «blanda». «La sensación de la gente es que no podemos ponerle límites al kirchnerismo», lanzó Bullrich.
Es este mediodía en la Costanera porteña. Siguen las acusaciones sobre cómo enfrentar a Cristina y los militantes K.
Fue ministro de Modernización y vicejefe de Gabinete. Y participó en las gestiones de Macri y Angelici en el club xeneize.
El ministro de Salud bonaerense dijo que el clima está enrarecido y afirmó que las fuerzas de seguridad no pueden ser usadas para violentar a los ciudadanos con fines políticos.
Legisladores del FdT impulsaron causas en la Ciudad y la Bicameral de Inteligencia en la Justicia federal. El fallo de Gallardo que ordenó el cese de la custodia porteña en la casa de CFK advierte que debe estar protegida por la Federal porque “cualquier otra solución podría llevar a situaciones de desmadre social y violencia inconmensurables”.
Las críticas de Patricia Bullrich al rol del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires porteño y la respuesta del entorno de Horacio Rodríguez Larreta. La jugada de Elisa Carrió en apoyo al mandatario porteño. El silencio de Mauricio Macri.
“Entre corridas y órdenes de la Policía, entre todo ese torbellino, vi esa escena justo enfrente a la casa de Cristina: un contraste absoluto de fuerzas, ella era el Eros y Tánatos, la Policía”. Con esas palabras, el fotógrafo Sebastián Miquel describi…
La Policía porteña esta vez mantuvo los carros de asalto a unas cuadras de la esquina de la Recoleta donde la gente espera a la Vicepresidenta para tocarle la mano. Los lugareños espantados que arrojan bollos de papel mojado y agua desde las alturas contra los que se acercan.
«Los míos me piden que mande un helicóptero artillado y que los barra, me dicen que soy un tibio», se defendieron en Juntos por el Cambio. Los diálogos de la negociación de todos los días durante todo el día que se mantienen desde hace una semana y disparan la interna en el macrismo tras una tormenta que no esperaban ni saben como enfrentar.