Monzó con Massot, Pichetto y Randazzo.
El armado del Centro Profundo preocupa especialmente al PRO, porque puede poner en jaque la hegemonía que hace pesar en la Ciudad desde hace casi dos décadas. Es que quienes forman parte de este espacio naciente creen que una boleta con Larreta y Lousteau puede sacar entre 12 y 15 puntos. En Uspallata ya tienen suficiente con los movimientos impredecibles de Karina Milei en territorio porteño como para ocuparse de una tercera vía que le agregue suspenso al resultado.
Si el kirchnerismo saca lo de siempre y la Rosada presenta su propia lista, una boleta con figuras instaladas como Larreta y Lousteau le puede achicar la pecera al PRO de una manera peligrosa. Los libertarios, por el contrario, creen que esa lista podría jugarles a favor. "Es el monumento a la casta", dicen.
Larreta y Lousteau aún no hablaron de quién iría como senador y quién como diputado porque están en una etapa de construcción de confianza. Si uno de los dos exige la senaduría ahora, el armado desaparece antes de la primera foto.
En la provincia, Monzó apuesta a meter tres listas de diputados nacionales, si es que se mantienen las PASO: una encabezada por él mismo, otra por Manes y otra por Randazzo. Creen que la competencia atraerá votantes del peronismo, el radicalismo y el PRO. En Córdoba esperan el mejor desempeño de este grupo, si Schiaretti se presenta como candidato a diputado y fuerza el apoyo inevitable de Martín Llaryora.
Cerca de Larreta dijeron a LPO que el armado todavía está verde y que "no hay que dejarse ganar por la ansiedad". "Al revés de lo que dijo Alsogaray en su momento, hay que pasar el verano", dijeron las fuentes.