Gabriela Cerruti, decepcionada por las internas oficiales. Una idea para que Cristina esté en la boleta peronista. Y tres nombres para el Gabinete porteño.
La vicepresidenta empujó ese recorte millonario para favorecer a su delfín Kicillof. Pero el máximo tribunal frenó la jugada. Además, envió mensajes a los gobernadores para aclararle que no afectan sus recursos coparticipables.