Andrés Basso sostuvo, a diferencia de sus colegas, que sí hubo una asociación ilícita que encabezó Cristina Kirchner.
Sostuvieron que se puso en marcha durante el fin del mandato de Cristina Kirchner para intentar ocultar las maniobras a favor del empresario K.
Gorini, Giménez Uriburu y Basso son de la carrera judicial y no se les conoce antecedentes políticos. La vicepresidenta no tiene argumentos para poner en tela de juicio su independencia.
El Presidente pidió que se investigue "penalmente" si existió un viaje al Sur con empresarios. Fernández admitió que la información se conoció por un hackeo.