Que el líder petista no viajara a Buenos Aires es una decisión política, ya que la ciudad se convirtiría en la meca de la extrema derecha global. Tampoco saludó al líder ucraniano en su escala en Brasilia.
Que el líder petista no viajara a Buenos Aires es una decisión política, ya que la ciudad se convirtiría en la meca de la extrema derecha global. Tampoco saludó al líder ucraniano en su escala en Brasilia.