Señalar, primero que nada, a Karen Reichardt por su pasado como playgirl o gatita de Porcel es ejercer el mismo modo segregatorio de pensar que ella expone cuando habla de la construcción de un muro contra »los negros, los villeros y los planeros».
Señalar, primero que nada, a Karen Reichardt por su pasado como playgirl o gatita de Porcel es ejercer el mismo modo segregatorio de pensar que ella expone cuando habla de la construcción de un muro contra »los negros, los villeros y los planeros».