Está imputado junto al ex presidente de Estados Unidos por intentar modificar los resultados de las elecciones de 2020 en las que perdió el republicano.

Tras el fallo de la Cámara Federal que habilitó el secuestro de su teléfono, Milman llevó su celular al juzgado de María Eugenia Capuchetti. Sin embargo, expresó su rechazo a que el dispositivo sea
analizado para saber si él tuvo relación con el intento de matar a la vicepresidenta y anunció que apelará ante la Cámara de Casación Penal.
También advirtió que antes de cualquier medida deberá mediar autorización de la
Cámara de Diputados.