• Molesto por las críticas eclesiásticas, el Presidente hace dos años que no recibe a la cúpula del Episcopado, pese a que le pidieron audiencia.
  • Paralelamente, el canciller le entregó al papa la carta de invitación y se reunió con los prelados en busca de un acercamiento.
En una jugada sorpresiva, lo retiraron 10 días después de presentarlo. En el bloque dijeron que no reunía consenso interno. Al cristinismo le resultará muy difícil juntar los votos.