En un reportaje dijo que no hubo una defensa soviética en voz alta de los derechos humanos en Argentina. Las razones secretas de su visita, entre otros entretelones.
Había sido amigo de Elena Holmberg, asesinada por el último Gobierno militar después de revelar una reunión en París entre el marino y Mario Firmenich. Su hermano fue secuestrado, torturado y arrojado al vacío.

El aparato de inteligencia fue el cerebro del terrorismo de Estado, pero sus agentes logran evadir a la Justicia gracias a una estructura legal aún vigente que está montada sobre el secreto. Consultados por Página/12, funcionarios, abogados y referentes de los derechos humanos reflexionan sobre las medidas y las políticas necesarias para avanzar en el proceso de memoria, verdad y justicia.