El Juez Federal no encontró pruebas de que haya tenido relación con la muerte de dos delegados gremiales ocurridas en 1976.
Virginia Gamba, representante especial de la ONU, se entrevistó en Moscú con María Lvova-Belova, la comisionada de derechos del niño de Rusia. ONGs criticaron el encuentro porque la rusa está acusada de colaborar con la deportación de niños ucranianos.

En 1976 estaba a cargo de la seguridad de la planta de Ford en Pacheco, que se convirtió en un objetivo para la dictadura. Era oficial retirado del Ejército y hasta 2004 tuvo un cargo en la Embajada de los Estados Unidos. Durante el juicio que lo terminó por condenar, reconoció que las empresas estuvieron involucradas en los secuestros, torturas y desapariciones de trabajadores durante el terrorismo de Estado. Falleció a los 97 años.