El fuerte esmerilado en la figura de Alberto Fernández por la inflación y la corrida del dólar culminó con esta convocatoria en donde la capacidad de decisión en la economía tendrá una proyección indudable hacia la política. El trío de gobierno no puede cometer errores o cortarse cada quien por la propia. El gobierno de coalición no resistirá otro desencuentro.

La vicepresidenta avaló a Sergio Massa y al super ministerio, por una necesidad más que por convicción. Los cambios dejaron algunos heridos.
La vicepresidenta, que ayer recibió a Massa, se reunió con Francia Marquez y solo habló de la integración regional y la agenda de género.