Los hechos ocurrieron en Río Negro, pero el fiscal ante la Cámara Federal porteña Agüero Iturbe consideró en un dictamen que «en modo alguno podría considerarse que el hecho se cometió en el lugar donde aterrizó el avión o en el destino final de los encartados». El pedido fue presentado por Pablo Yadarola, uno de los jueces voladores.

Los hechos ocurrieron en Río Negro, pero el fiscal ante la Cámara Federal porteña Agüero Iturbe consideró en un dictamen que «en modo alguno podría considerarse que el hecho se cometió en el lugar donde aterrizó el avión o en el destino final de los encartados». El pedido fue presentado por Pablo Yadarola, uno de los jueces voladores.

La presentación se basa en un hecho registrado el pasado 15 de agosto en un hotel porteño – e informado por este diario- cuando en el marco de un festejo de cumpleaños al que asistieron altas autoridades del Gobierno de la Ciudad y del Poder Judicial, entre ellos, el ministro de Seguridad de la Ciudad, Marcelo D´ Alessandro, y Silvio Robles, el director general de la vocalía de Rosatti.