Son el jefe de la banda y una de las amigas de Brenda Uliarte. Los acusan de haber participado de la planificación del ataque.
También fue procesada Agustina Díaz, otra integrante del grupo. La jueza Capuchetti los acusa de ser partícipes secundarios de homicidio calificado en grado de tentativa.
Lo decidió la Cámara Federal y le denegó la libertad, un pedido que había hecho la querella de la vicepresidenta.
Gastón Marano, defensor del líder de la banda de los copitos, habló también sobre supuestos vínculos políticos y se refirió a Brenda Salva.