Por los mensajes hallados en el teléfono de Brenda Uliarte fue detenida otra presunta cómplice, Agustina Díaz, quien le recriminó a la novia de Fernando Sabag haber mandado «a este tarado» a concretar el ataque. También por los datos obtenidos del celular se supo que los acusados buscaban alquilar un departamento cerca del de la vicepresidenta. Las sospechas por el financiamiento del grupo se acrecientan con otro mensaje de Uliarte: «Si me falta plata ya sé a quien recurrir”.

El ministro de Seguridad bonaerense destacó la magnitud del hecho: "Estuvimos a nada de un hecho que hubiera cambiado la historia.